Amabilidad es el acto o el estado de comportamiento caritativo a otras personas y seres; es la manera más sencilla, delicada y tierna de hacer realidad un amor maduro y universal, libre de exclusivismos. Amabilidad se define como “calidad de amable”, y una persona amable es aquella que “por su actitud afable, complaciente y afectuosa es digna de ser amada”. Debemos tener presente que amabilidad es la palabra dulce que anima, levanta, consuela y fortalece, así como el rocío refresca y embellece las plantas marchitas. La amabilidad es afabilidad en la conducta, naturalidad en el obrar, paz en el semblante, benevolencia en la mirada. Se comunica y trasmite de un solo corazón a los corazones de una familia o comunidad entera como la fragancia de una flor que se difunde en derredor del lugar donde florece.
Tipos de amabilidad
La verdadera amabilidad es la que surge de los sentimientos, la “otra” amabilidad, que se crea a partir de una obligación, la más común, que tiene que ver con las formalidades y normas de conducta. Ésta solo sirve para seguir la corriente de lo que es socialmente aceptado, que en general es bien comprendido, pero que muchas veces se puede entender como una "máscara".
La amabilidad es siempre un claro exponente de madurez y de grandeza de espíritu, dado su carácter universal, integrador y de cálido acercamiento a los demás seres de la creación, con los que se siente hermanada toda persona amable. Hemos visto que la amabilidad como valor es una actitud, un modo habitual de ser y comportarse, afectuoso y complaciente de toda persona que es digna de ser amada. El que ama practica su amor, lo hace realidad y lo exterioriza fundamentalmente mediante la amabilidad. Se pueden diferenciar actos de amabilidad, circunstanciales y transitorios, con la amabilidad como actitud y valor,sentido y deseado. Todos podemos ser “amables” en ocasiones y por diversos y hasta oscuros fines, pero no es a esta “amabilidad” de conveniencia a la que nos referimos, sino a la amabilidad como valor, como disponibilidad permanente, libremente asumida y ejercida.
Desarrollo de la amabilidad
Pero la amabilidad es planta delicada que sólo germina en “terrenos”, “climas” y condiciones especiales, esto quiere decir, que se da a partir de contexto y un ambiente propiciador donde la persona desarrolle una conducta amable. El terreno más indicado es el hogar y poco después la escuela. El clima y las condiciones especiales de una educación para la amabilidad, que ha de proporcionar el medio educativo en que se desenvuelve el niño durante la infancia y la adolescencia, debe aportar y despertar los siguientes sentimientos positivos:
- AFECTO: Sentirse aceptado y amado con sus cualidades y defectos. Percibir que sus padres y educadores han escogido amarle y respetarle.
- ALEGRÍA COMO HÁBITO: Mostrarse satisfecho de vivir, de amar, de compartir el tiempo con el educando, en una actitud divertida y desdramatizadora. Reír en familia con frecuencia y contagiar la alegría sin reservas.
- CONFIANZA: Creer en su capacidad, en su bondad, en sus actitudes, permitirle que se equivoque y transmitirle siempre el mensaje de que puede vencer las dificultades, que seguiremos cerca para ayudarle, que con su esfuerzo e ilusión conseguirá lo que se proponga.
- ACEPTACIÓN: Dejarle ser persona, valorar su singularidad, estimularle a pensar por si mismo, pero con honradez y respeto a los demás. Recordar las palabras de Kabil Gibran: "Tus hijos no vienen de ti, y aunque estén contigo no te pertenecen. Puedes darles tu amor, pero no tus pensamientos, pues ellos tienen sus propios pensamientos..."
- SEGURIDAD: Manteniendo una actitud coherente que le permitan a él, educándolo, conocer nuestras reacciones y saber a que abstenerse. Pero la seguridad le viene al niño, sobre todo, del ejemplo de normalidad y naturalidad en el trato diario y de comprobar que los adultos sabemos reconocer nuestras limitaciones y defectos, aunque no por ello desistimos en el empeño de ser mejores cada día. Vernos humanos, limitados y capaces de pedir perdón, les da seguridad porque nos sienten más cerca de si mismos, mas a su alcance.
